jueves, 2 de diciembre de 2010

Yatrogenia traumatológica. Quistes sinoviales.Hallux límitus. Popayán nocturno.


Quiero comenzar mi entrada de hoy con una serie de fotos de Popayán de noche, la ciudad que mas me gustó de Colombia por todo. Popayán conserva el sabor de una ciudad colonial, sus calles, sus casas, sus tejados, los suelos de sus calles. Es la ciudad mas natural de las ciudades colombianas que conozco, al igual que sus gentes. Es donde menos silicona he visto pues en Bogotá y sobre todo en Cali, las mujeres están siliconadas por todos los lados, en cambio, las mujeres de Popayán tienen una belleza natural sin dejar de ser coquetas.

Estas tres primeras fotos son del hotel en donde me alojé, un hotel con encanto, una antigua casa colonial, inmensa y presiosa. Tenía tres o cuatro patios interiores con varias fuentes, parte de su suelo era de la época, con rollos como los de las antiguas calles españolas, rollos que se conservan en innumerables pueblos de España, así como en Trinidad en Cuba.




















Estas otras fotos son de calles del centro de Popayán, calles como se pueden ver muy bonitas pero poco transitadas pues a partir de cierta hora de la tarde, cuando comienza a oscurecer, todo el mundo se mete en casita y sobre todo, si llueve.


Esta calle nos lleva a la famosa Iglesia de la Ermita, construida entre 1585 y 1612, siendo de las mas antiguas de Colombia y dando nombre a la calle que nos lleva a ella.







Este es el pueblito patojo, una reproducción a escala de los monumentos mas representativos de Popayán.






















La Torre del Reloj, al lado el palacio espiscopal y al lado, la Catedral.
























El hotel los balcones, jajajajaja, siempre pensé que estaba hospedado en el, menudo despistado soy.





En esta foto, a la derecha, el Panteón de los Próceres, hijos gloriosos, y a la derecha el Teatro Guillermo León Valencia.














El teatro, visto de frente.

















En esta foto, el Banco de la República, muy cerquita del puente del Humilladero, una zona muy concurrida por los jóvenes estudiantes.










Esta calle no me acuerdo como se llama, pero como esta, hay muchas en Popayán.









Esto es la Casa Museo Valencia, no lo visité por dentro, pero me dijeron que hay muchas cosas de la época española, a ver si en mi próximo viaje puedo ver su interior.









Una calle típica de Popayán con el Morro del Tulcán al fondo, que al ser de noche, no se ve. El Morro del Tulcán es un monte y al fondo de la calle, se puede ver también el Cerro de las Tres Cruces, que no se aprecian en la foto, pero se veían, os lo prometo.














Este es el puente del humilladero visto desde unas pequeñas escaleras que bajaban a sus arcos, pero la compañera Jakelin y sus hijos no me dejaron bajar mas por mi seguridad.














Al lado de este edificio, está la sede del BBV, y está a un lado del Puente del Humilladero, donde hay como un pequeño anfiteatro de piedra, escalinatas donde algunos enamorados se besan.














Quise bajar a este puentecito, puente que está por bajo del puente del Humilladero, pero no me dejaron bajar los compañeros colombianos. Dicen que la noche no es segura.














El Puente del Humilladero, puente de ojos y mampostería estilo romano, puente de piedra, calzada de rollos, recuerdos eternos. Al fondo, la Casa Museo Valencia.



















El mes de Diciembre ha comenzado con fuerza, en estos dos días han venido 11 pacientes para plantillas, nos han enviado a una remesa de atletas para realizarle estudios biomecánicos, han venido seis pacientes con papilomas, uno de ellos plagadito de ellos, y han salido tres cirugías, una de juanetes, otra de fascitis con Topaz y una de onicocriptosis, por lo cual no está mal para como han estado las cosas en Noviembre. Hoy ha venido también un paciente con un hallux límitus para ver si lo operaba pero parece ser que le ha resultado muy caro y dice que se operará por la seguridad social. Le dije que de operarlo le pondría un implante de BioPro, que si quería un keller como le habían comentado en la seguridad socil, no se lo hacía pues el paciente tiene 36 años y con esa edad, no se debe hacer un keller. No lo he convencido y creo que va a cometer un grave error. Si le pongo el implante tiene mas opciones de quedar bien, aunque siempre es posible que la intervención no resulte, pero estoy convencido que la operación que le van a hacer en la seguridad social, le va a dejar peor.


Estas fotos que pongo a continuación con la aguja K puesta, es del último paciente que operé de hallux límitus y le puse un implante BioPro, fue en Septiembre; posteriormente he operado a una señora de hallux rígidus con 83 años, pero a esta paciente sí le he realizado un keller, no ha un chaval de 36 años.









































Estas fotos que pongo son de unas ecografías de una niña de Burgos la cual presenta, como podéis ver una serie de tumoraciones debajo de las cabezas de varios metatarsianos en ambos pies.














Estas imágenes son compatibles con posibles quistes sinoviales. La madre de la niña es médico en Burgos.












En principio le he confeccionado unas plantillas con descarga retrocapital a ver si descargando de presión las cabezas metatarsales se reabsorben los quistes.




























Algunas de las tumoraciones son de tamaño considerable como podéis ver en las fotos de las ecografías. Espero se le reabsorban y no sea necesario hacerle nada mas a la pobre niña. Le quiero dar las gracias a la madre por que ha confiado en un podólogo, siendo ella médico, y ha venido dos veces expresamente desde Burgos para que vea a su hija, la primera vez a consulta y la segunda vez para las plantillas; además, me trajo a su padre, al cual le realizé un soporte plantar por tener tibia vara a consecuencia de la enfermedad de Paget, la cual hacía que pisara con el pie izquierdo totalmente en varo, supinando ostensiblemente.







































4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿que ha confiado en un podólogo siendo ella médico?¿no te estarás equivocando con tu pensamiento despreciador de la profesión de podólogo?¿tu eres o te sientes inferior a un médico?Nosotros los Podólogos no somos menos ni mas.Te ruego que rectifiques o aclares ese comentario que has realizado en tu bloq.GRACIAS.
En mi clínica y en la de muchos podólogos acuden todas las profesiones, entre ellas la de de médico.Un trauma médico no sabe mas que tu del pie.Un cordial saludo, pero por favor, por el bien de nuestra profesión, hay que aclarar esto.Hazlo.

BERNA dijo...

Anónimo, te responderé en la próxima entrada.
Bernardino Basas

Anónimo dijo...

Hola Bernardino, soy Micky desde el sur de Alicante. Con respecto al caso del hombre de 36 años con hallux limitus, quiero comentar el caso de Carlos Moyá. Este deportista, por lo que dijo en su entrevista en "La Noria", ha tenido que dejar el tenis de alto nivel porque ha sido operado de un pie y no ha tenido el resultado que todos esperaban. Según él mismo, padecía de una rigidez (no se si dijo artritis o artrosis) de la articulación MTF del primer dedo desde los 20 años, que mientras ha sido más joven lo ha llevado mejor, pero que ahora, a los 34 años y tras muchos partidazos de tenis los dolores le hicieron pasar por el quirófano. No se exactamente que intervención le han realizado, pero no me extraña que le hayan realizado un Keller y me da la sensacion que lo que mejor le hubiese ido hubiese sido un implante bio-pro, ya que lo que pretendía era seguir jugando algún año más en el circuito ATP, con lo que la movilidad y el resultado podría haber sido otro. Yo no soy un experto en este tipo de implantes, pero la bibliografia y las referencias que tengo me hacen pensar que con lo de ese chico estás en lo cierto. En fin, espero que recapacite..Sólo tengo una duda, ¿cual es la vida útil aproximada del implante?, ¿hay que cambiarlo con el tiempo?. Un saludo.

BERNA dijo...

Micky gracias por tu comentario. El implante si no molesta y el paciente no tiene problemas, no hay que cambiarlo nunca. En alguna ocasión ha habido que sacar el implante pero básicamente por no haberlo colocado bien o por algún otro problema pero no por el implante en sí.
Bernardino Basas