El diario de mi Clínica prácticamente dia a día. Comentarios y problemas con los que me encuentro, patologías que se me presentan y otros temas podológicos o que no vienen a cuento. Por que me da la gana.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Morante-Leandro (torerazos). La Luna me enamora. Salmones Hucho-Hucho. Liberación del Nervio Tibial Posterior en Atlanta.

Esta tarde he disfrutado viendo a dos torerazos pegando muletazos de ensueño y nada mas y nada menos que en la Plaza de Toros de Bilbao, donde se enfrentaron a toros con cuajo, trapío, respeto. Para mi Morante de la Puebla posíblemente sea uno de los toreros mas importantes de la historia del toreo, al igual que José Tomas, El Viti, Ordoñez, Joselito, Belmonte....Siempre me ha gustado el arte, me fascinaba Curro Romero, me encantaba Rafael de Paula, pero Morante de la Puebla supera mi admiración por los demás. Morante es único, irrepetible hasta el momento. Como todos los genios es un gran excéntrico con momentos geniales y faenas antológicas (no las de hoy que conste), faenas irrepetibles e irrealizables por otro ser humano. Morante es distinto, tiene arte, duende, sentimiento, arrebato, profundidad, misterio, locura y valor, que no lo olvide nadie, valor; pero cuando no tiene el ánimo, cuando no lo ve claro, cuando le entra el miedo en el cuerpo, puede dejarse ir un buen toro sin casi haberlo intentado, pero estos toreros son así. Esta tarde en Bilbao a dado los mejores muletazos de la tarde y los mejores naturales de lo que llevamos de feria. Que muletazos, que naturales, que duende, que misterio, que torería. Con el capote no hizo mucho, pero esos atisbos de verónicas, esa media, como mete la barbilla, como para los pies, como mece los brazos. Cada día me gusta mas.














Leandro es un pedazo de torero, largo, profundo, con arte, con verdad, con pureza. Este torero podría estar en lo mas alto de el toreo, podría estar rico podrido, millonario por los cuatro costados, pero por culpa de la espada muchas veces se lo ha dejado ir. Es de los toreros que mejor torea en la actualidad y ojo, le sirven mas toros que a muchos, pero no termina de meterse en las ferias por culpa de un estoque que pincha demasiadas veces en hueso y hace que pierda orejas de verdadero peso, como le ha sucedido esta tarde, donde ha realizado la mejor faena, la faena mas completa de lo que llevamos en la Semana Grande de Bilbao. Que derechazos, que naturales, que trincherazos, que faena mas rica mamasita linda (como dicen en Colombia), pero que pena que pinchara. Ha podido salir esta tarde a hombros, pero como le sucedió hace años en la Plaza de Toros de Sevilla, en la Real Maestranza, se dejó ir de nuevo una de las oportunidades de su vida, y con la televisión de testigo. Yo, si fuese Leandro, esta noche no podría pegar ojo, no podría dormir, tendría verdaderas pesadillas y no me quedaría mas remedio que levantarme, mirar a La Luna y pedirle como si fuese Dios, que terminara con esta situación y que hiciese que se cumpliese mi sueño de ser figura del toreo, para lo cual, Leandro, tiene todas las condiciones del Mundo.













A poca suerte que tenga y a poco que La Luna le ayude, veremos a Leandro torear en todas las plazas, en todas las ferias y ser uno de los toreros importantes del escalafón con el cual hay que contar para montar las mejores corridas de las temporadas venideras.












Cada día La Luna me inspira mas, cada día estoy mas enamorado de este satélite, satélite que para mi se está convirtiendo en un planeta propio, que digo en un planeta, en una Estrella con luz propia, una estrella tan importante como el Sol. Si por el día necesito el Sol para vivir, por la noche, necesito a La Luna para soñar. !Cuánto me gustaría torear desnudo bajo la atenta mirada de La Luna!. El toro y yo solos, solo ante el toro que amo, con el miedo y el placer metidos en el cuerpo a partes iguales, entregando mi alma, mi corazón, mi vida, ante dos pitones, dos pitones que me pueden partir por la mitad o que me pueden hacer el hombre mas feliz de El Mundo, y todo, ante solo la atenta mirada de La Luna. !Véis como necesito a La Luna para soñar!. Sé que alguien me entenderá, aunque esta locura es casi imposible de comprender. La Luna permanece callada, escucha mi ilusión, comprende mi locura, y en el silencio de la noche, la miro, cierro los ojos y parece que escucho sus palabras diciendo, Berna, yo si te entiendo. De vez en cuando necesito escuchar el silencio de la noche, escuchar la música de las estrellas e imaginar que toreo para La Luna mientras ella me toca un pasodoble, un pasodoble lento, como si de un vals se tratase, como si esa música se convirtiera en un baile romántico en el cual ambos estuviésemos agarrados y unidos hasta el final de la faena. Así siento yo el toreo, con esta intensidad, con esta locura, con esta sinrazón, con esta pasión.















La semana pasada me fui a pescar salmones del Danubio, hacía años que no me tocaba el coto. Fui con mi amigo Carlos. Me presenté en la orilla de el río a las siete de la mañana, y nada mas llegar pesqué el primer salmón de los tres que me picaron en todo el día. Fue un salmón pequeño el cual se rindió pronto a la lucha, pesaría medio kilo. El segundo salmón lo conseguí tres cuartos de hora mas tarde, y este ya me hizo disfrutar mas, aunque tampoco fue muy grande, pesaría unos cuatro kilos, salmón del que pongo las fotos en el blog. El salmón presentó una buena pelea, me entró a un rapala grande floating, flotante en español.



Momento en el que el Salmón Hucho-Hucho comienza a rendirse.










Fijaros que bocaza, se clavó las dos poteras y al desclavar los anzuelos, dió un coletazo y me clavó uno de ellos en la mano.























Aquí casi lo tengo rendido, fijaros que cabeza, que cuerpo. El tercer y último salmón lo pesqué media hora después, este mas pequeño que el anterior, pesaría cerca de los tres Kilos. Ya no volví a pescar nada hasta mas o menos las ocho y media de la tarde, momento en cual pesqué un lucio de cerca de un Kilo, no mas.






















Ahora voy a poner algo de podología. Voy a poner las fotos de una operación a la que asistimos en Atlanta el primer día que acudimos a quirófanos. Esta fue la primera operación que vi este año en Atlanta.





















A la paciente se le realizó una liberación del Nervio Tibial Posterior.










Se realiza una incisión longitudinal medial y al lado, paralela al Tendón de Aquiles.












































Se realiza la disección pertinente hasta localicar el Nervio Tibial Posterior.












Una vez localizado el Nervio, este se libera de todo tejido y de la presión a la que se ve sometido por estos.





































Una vez liberado, se suturan por planos todos los tejidos, dejando libre el nervio liberado.
























Y se realiza la sutura de la piel con hilo reabsorbible subcuticularmente.

















lunes, 23 de agosto de 2010

Aniversario de Boda. Año Taurino Sangriento. Otro día sigo con podología (estoy de vacaciones).

Este año está resultando especialmente sangriento, además con cornadas graves y espectaculares. Una de las mas graves las ha recibido EL TORERO Luis Mariscal, el cual recibió una cornada quíntuple, osea, con cinco trayectorias y con arrancamiento de vasos muy importantes como la arteria femoral superficial y la vena femoral, se le realiza injerto de safena y tiene trayectorias desde 25 cm, 20, 15 y 10 cm. Le han operado tres veces y en cambio, los medios de comunicación, como no es UN TORERO mediático y que la gente conozca mucho casi no le han dado importancia ni lo han pregonado a los cuatro vientos. Otra cornada impactante fue la de Julio Aparicio, la cual colgué en una entrada anterior, la cual ha sido muy parecida a la que pongo hoy de Sergio Aguilar, al cual le ha pegado el toro una cornada también en el cuello penetrando en la boca intentando llegarle a la base del cráneo, ya que le perforó el paladar y le llegó a romper el tabique nasal.


Esta cornada no ha sido tan llamativa como la de Julio Aparicio, al cual le salió el cuerno por la boca, pero no por ello, es menos grave que la de Julio, al contrario, la cornada ha sido mas grave que la de el hijo de La Malena y Aparicio Padre.










Ayer fue el Aniversario de mi Boda, de mi boda con esta criatura que pongo en estas dos fotos y que me lleva aguantando la friolera de 22 años, 18 de ellos, casados. La verdad es que hemos sido los dos los que hemos aguantado pues esto, es cosa de dos, no de uno solo. El aguantarme a mi es difícil, pero la libertad que yo he tenido, no creo que muchos la hayan tenido después de haberse casado. Dicen que tuve suerte al casarme con ella, yo no lo dudo, la que no tuvo demasiada suerte fue ella al casarse conmigo.



Mari Mar, gracias por todos estos años y perdón, perdón por todos mis fallos y errores.





Después de la primera quincena por tierras americanas me he tomado otros 15 días de vacaciones, bueno, mas bien de descanso pues me iré de vacaciones si todo sale como tengo previsto, en Septiembre, mes en el que estoy esperando las fiestas de Salamanca para asistir a los toros, algo que este año me apetece especialmente, no por los carteles en sí, si no por otros motivos personales.
Ayer fuimos al chalé todos los hermanos y nos reunimos ciento y la madre entre hermanos, cuñados, cuñadas, sobrinos, abuelos y tíos. En esta foto estoy con mi hijo, un fenómeno.

En esta foto estoy entre dos cuñadas y mi hija.













Aquí con mi hija, una preciosidad.




















Preparando la barbacoa.











Al lado de la piscina, ocultando las ojeras de una noche un tanto larga en la que nos acostamos tarde y me levanté pronto.














Mi hermano y yo en la piscina de el chalé. Se va a celebrar un campeonato intercontinental de atletismo, en donde han elegido a los mejores atletas de cada continente y a los mejores profesionales de cada continente. Europa, la Federación Europea de Atletismo, ha elegido a mi hermano para que represente a nuestra delegación en ese campeonato. Mi hermano, ha declinado la invitación aunque lo ha agradecido enormemente, pero en esta ocasión, no podía.













Siempre me gusta ver a mis sobrinos, los niños pequeños siempre me han gustado. En esta foto estoy brindando con cuatro de ellos, los cuales estaban jugando a cocinar.














Mi hermano y yo comenzando a hacer la barbacoa.




























Esta noche está especialmente bonita la luna. He pasado largo rato mirándola y he visto claramente su cara, !la veo tan lejana y a la vez tan cercana! , que es como cuando tienes una ilusión que quieres que se cumpla, sabes que se va a cumplir y tu sueño está cerca, pero se hace tan largo el tiempo que parece que tu ilusión no llega nunca. En esta ocasión yo soy como ese toro enamorado de la luna, que abandona por la noche la maná.



viernes, 20 de agosto de 2010

Toros en Guijuelo. !Qué difícil es resucitar!. En Semana Santa hay mas emoción. Castaño sacó las castañas del fuego. Mas alto que largo.

Ayer fui a ver la corrida de toros a Guijuelo, un cartel que me interesaba por que toreaban Juan Diego, El eterno Lázaro que no termina de resucitar y Javier Castaño, el único que de verdad sacó las castañas del fuego. Román Perez no me motiva como para ir a verle.

No soy crítico taurino, no soy quien para criticar pero si para dar mi opinión y es lo que voy a hacer, dar mi opinión. Yo entiendo poco de toros, según algunos, parece ser que muy poquito, por lo cual, lo que yo escriba hoy no es como para tenerlo muy en cuenta. Nada mas llegar a Guijuelo me encuentro con un montón de gente conocida, Manolo (El Maestro) me llama y me da una entrada, luego me encuentro al Tino y me ofrece una invitación, y luego, me encuentro a un ex político guijuelense y me quiere dar otra entrada. Hay días que tienes entradas sin buscarlas y en otras ocasiones, ni queriéndolas comprar las consigue uno. Ya sobre la media hora para comenzar el festejo, me encuentro con Javier Hernandez, Victor Soria y Paco Cañamero, los cuales forman un buen elenco de críticos taurinos. Me despido de ellos y seguidamente me encuentro al crítico que faltaba para el póker, me refiero a Javier Lorenzo, otro crítico que ha ganado mucho en los últimos tres años. A estos cuatro personajes de la crítica taurina los sigo con asiduidad. A lo que iba, a la corrida. Una vez en la plaza de toros, parece que el de la puerta me estaba esperando, me llama y me dice, Bernardino ven que está casi todo lleno, pasa y siéntate, me sentó en una barrera, algo que le agradecí enormemente.

La plaza de toros estaba prácticamente llena, buen ambiente y muchas mujeres guapas en los tendidos, gran colección de escotes y piernas de todos los encastes, un lujo para la vista.

Saltaron al ruedo seis ejemplares de Sánchez Herrero, para mi gusto, grandes, algunos un tango bastotes y altos de cruz. Las tablillas parecían presumir del peso de los toros pero la verdad, es que algunos de ellos no estaban rematados. Bien es verdad que la corrida tenía mucha caja, mucha para un pueblo como Guijuelo, pero alguno de los toros estaba un tanto escurrido, sin rematar de los cuartos traseros y un tanto descolgados. Las brochas de los pitones de algunos, sobre todo de los dos primeros, tenían mas cerdas que las escobas que tengo en casa para barrer. La corrida se dejó en lineas generales pero nada del otro mundo. A excepción de el lote de Juan Diego, que fue el peor, los demás, en mayor o menor medida pusieron el triunfo en la mano de los toreros. Los 6 toros a pesar de el volumen y presencia, carecieron de fuerza y para mi un poco faltos de casta. Entre los seis tenían menos emoción que seis pasos de Semana Santa, al menos los pasos de Semana Santa te pueden emocionar, pero los 6 toros de ayer estaban faltos de emoción y alegría; ya digo, la Semana Santa de Sevilla es mas alegre que el encierro de ayer. Todos, a excepción de primero y cuarto, eras nobles, pero todos absolutamente todos sin fuerzas y carentes de emoción.

Juan digo, digo Diego, no termina de resucitar y eso que es un torero de una calidad extraordinaria. Ayer, como últimamente casi siempre, parece que tiene firmados un montón de contratos. Yo quiero que este Lázaro resucite, la fiesta ganaría mucho con este torero y yo, disfrutaría al verle torear, pero si lo que hizo ayer lo hace en una nueva oportunidad en Madrid, lo manda derecho a la tumba sin posibilidades de resucitar. Juan, te aprecio, me gusta tu toreo, creo en tus posibilidades pero son muchas las oportunidades que vas dejando escapar. Ayer a Juan Diego le tocó el peor lote, pero no quiere decir que por eso debe dejar de intentar sacar agua de un pozo medio vacío. Cuando se tiene sed de verdad, hay que seguir profundizando en la tierra hasta que el agua brote. Juan Diego estuvo pegando pases hacia fuera, sacando culo, toreando en linea recta y sin entregarse en ningún momento. Yo sigo creyendo en Juan Diego, pero un enfermo para curarse, lo primero que tiene que hacer, es tener ganas de curarse y tener fuerzas para conseguirlo.

Javier Castaño es un torero que ha madurado mucho. Lo he seguido desde novillero, fui a su alternativa invitado por él, siempre he creído y creo en sus posiblilidades, en su temple y en su valor, pero, al igual que a Juan Diego, !Qué difícil es resucitar!. Javier Castaño tiene a su favor las ganas de querer vivir, las ganas de ponerse de nuevo en pie. Ayer fue el único que sacó las castañas de el fuego. No estuvo en la dimensión de el Castaño que yo he visto en anteriores ocasiones, pero se le ve mas reposado, con ganas de salir del ostracismo en donde se encuentra, tiene temple y valor y en ocasiones, está intentando torear con gusto. Pegó buenos muletazos, algunos como he dicho, con cierto empaque y gusto, con temple y cruzándose, intentando llevar a los toros muy toreados y hacia atrás.

Román Pérez es un torero que nunca me ha terminado de gustar aunque es cierto que alguna que otra vez, me ha gustado. Lo veo como un torero un tanto vulgarote, es tan alto como corto es su toreo. En momentos ha dado buenos muletazos sobre todo en su segundo toro, pero a parte de estos aislados momentos, toreaba sin prestancia, echándose el toro para afuera, perfilero. En ocasiones estuvo ceñido con el astado, pero no solo es pasarse al toro cerca, sino llevarlos toreados hacia atrás, metiéndolo en la cadera y rematando el muletazo donde el brazo te hace girar la muñeca.

A pesar de mi humilde opinión, Román Perez y Javier Castaño salieron a hombros de la plaza de toros, merecídamente. Los toros tuvieron algo de calidad pero sin fuerzas y sin alegría ni emoción, y Juan Diego una vez mas, tuvo mala suerte. A continuación dejo unas fotos tomadas por mi de lo acontecido en el festejo, algunas corroboran lo que digo.




Querido, 560 Kilos en la tablilla. El toro pesa sin duda alguna, pero es feote aunque hondo.






















Juan, tirando lineas, pulcro pero sin esas ganas de resucitar que todos tenemos que tenga.


Culo fuera, hacia fuera, sin compromiso. Coño torero que tú tienes todo para poder funcionar, cambia de una puñetera vez la moneda antes de que el euro deje de estar en circulación y volvamos a la peseta.















Una buena estocada.

















Valenciano, 540 kilos de nada. Alto, bien hecho, guapo. Se fue sin las dos orejas.








Castaño parando al toro.


















Llevando al toro largo.




























En ocasiones quiso torear con gusto y muy asentado.

























Le recetó otra buena estocada.














El tercer toro, de nombre Caballero dio en la tablilla 550 kilos,









Y el subalterno de turno mira con preocupación la salida del astado.











Astado que no tenía malas hechuras pero que salió también sin fuerzas aunque fue uno de los mas encastaditos, junto con el segundo.






















Mucho brazo le largaba Román Pérez, alto, muy alto es el torero.













Corto, muy corto es su toreo.




























Estocada a la tercera intentona.



























Pirueta se llamaba el cuarto, otro marmolillo par Juan Diego. La verdad, tuvo mala suerte. Salio soso y sin emoción alguna, un poco incómodo para realizar el buen toreo, pero no tanto como para pelearse con el e intentar otra cosa, otra faena.






Juan lo intentó pero sin enfadarse,




























sin creérselo,













sin apostar.
























En 5º, de nombre bromista, fue un toro serio, con unos cuartos delanteros desarrollados pero sin rematar de los cuartos traseros. Un toro muy alto de agujas y el de mas motor de todo el encierro y un mas poderío pero rayando en la flojera. He leído que este toro era bajo de hechuras.




















Fue para mi, el toro mas importante del encierro, no el mas bravo ni el mas noble, ojo.
Como que muy bajo de hechuras no era, digo yo, es mi parecer, pero claro cuando uno no se pone delante puede suceder dos cosas, que los toros los vea mas chicos de lo que son o al revés, lo que me pasa a mi, que como soy bajito, los veo todos grandes y altos, je je.





Castaño tuvo buenos momentos con el.


























En otras ocasiones lo mandó y lo templó, pero no terminó de romperse con él.













Lo pinchó y lo mató luego de una estocada algo contraria.






































El sexto y último de la tarde se llamó Dulcero, y ciertamente fue el mas dulce del encierro, el mas noble, pero como todos sus hermanos, carente de fuerzas y con menos emoción que los pasos de Semana Santa. El toro debe de tener poder, luego debe de tener nobleza, alegría en las embestidas, prontitud, debe de humillar, ir largo, tener recorrido e ir a mas, reperir sus embestidas y dar sensación no de peligro pero si de emoción. También fue un toro alto de cruz o al menos esa impresión me daba a mi. Lo tuve a mi ladito y casi me chupa la calva cuando barbeaba las tablas y asomó la cabeza por arriba de el burladero.



Con el capote fue casi imposible aunque Román lo intentó.












Con la muleta fue otra cosa, noble, suave y con temple, pero en límite justito de el toro bravo.











Román le pegó buenos muletazos, algunos de ellos realmente buenos, pero la mayoría de ellos un tanto despegados y.....hacia afuera. Tengo montones de fotos del festejo, las mas evidentes no las he puesto, no merece la pena.








Le enjaretó una buena estocada.