sábado, 4 de diciembre de 2010

Papilomas (verrugas plantares). Síndrome de las Uñas Amarillas. PODÓLOGO, ni mas, ni menos. Popayán de día, la Ciudad Blanca. Zapatero y su gobierno.

Comienzo la entrada con unas fotos de Popayán, la llamada Ciudad Blanca y no hace falta decir por qué. No voy a comentar las fotos una por una, no os voy a dar la paliza a los lectores del blog, pero no es por otra cosa que el no tener ganas de ello. Tan solo haré algún pequeño comentario que otro. En la primera foto estoy frente a la famosa Torre del Reloj, la cual está al lado del Palacio Episcopal y a su izquierda, la Catedral.











La calle de la Ermita, y al fondo, la famosa Ermita.







































































Frente a la iglesia de Santo Domingo, por cierto, muy bonita.






Los tejados del centro histórico de Popayán siguen siendo de teja y le da a la ciudad un encanto especial.


















Me encanta Popayán, no sé si en Febrero iré, pero tengo ganas, me encanta esta ciudad.
El Síndrome de las Uñas Amarillas se caracteriza por que las uñas se vuelven de color amarillo, pierden la cutícula, crecen muy lentamente, en ocasiones están muy flojas o sueltas, se producen onicolisis y en muchas ocasiones suele estar relacionado con linfedemas y con problemas pulmonares. La foto está publicada en la revista Eselvier y si queréis profundizar mas en el tema, podéis ampliarlo en el Medical Center de la Universidad de Maryland.















Llevamos una muy buena temporada de papilomas en nuestra clínica, en estos momentos creo que tenemos en tratamiento a unos trece pacientes. Esta primera foto es de una niña que presentaba dos papilomas en el talón, la infectamos hace dos semanas. A los siete días de haberla inyectado, le quitamos los dos papilomas.















Antes de inyectar los papilomas con Dermojet, delaminamos un poco la zona hiperquertósica que lo recubre.

























Inyecto Bleomicina con Dermojet.












A veces, sangra un poquito, ya lo he explicado en numerosas ocasiones.






































A los cuatro días, vemos que ambos papilomas se han oscurecido.























































A los siete días se han oscurecido totalmente y ya los podemos extirpar.


















Primer papiloma extirpado.














El lecho de la lesión ha quedado casi seca.














El segundo papiloma extirpado también.













Parte ventral de los papilomas













Parte externa de ambos papilomas.














Este otro caso es el de una chica con un papiloma en el pulpejo del primer dedo. El papiloma ya está inyectado y la foto es igualmente a los cuatro días de la infiltración de bleomicina, en este caso también con la Dermojet.


























A los siete días igualmente, vemos mucho mas oscuro el papiloma.




























Procedemos a su eliminación.




























Papiloma extirpado y zona totalmente limpia, tan solo ha quedado una pequeña ulceración que cura en tres o cuatro días sin problemas.




























Un anónimo ha realizado un comentario en mi entrada anterior y creo que está equivocado, o que su apreciación no es la correcta con lo que yo he querido transmitir y decir. En mi entrada anterior yo le daba las gracias a una médico de Burgos por confiar en los podólogos, algo aunque nos pese, no es muy frecuente y luego me extenderé mas en mi explicación. El comentario del compañero anónimo dice así, literalmente:
¿que ha confiado en un podólogo siendo ella médico?¿no te estarás equivocando con tu pensamiento despreciador de la profesión de podólogo?¿tu eres o te sientes inferior a un médico?Nosotros los Podólogos no somos menos ni mas.Te ruego que rectifiques o aclares ese comentario que has realizado en tu bloq.GRACIAS.
En mi clínica y en la de muchos podólogos acuden todas las profesiones, entre ellas la de de médico.Un trauma médico no sabe mas que tu del pie.Un cordial saludo, pero por favor, por el bien de nuestra profesión, hay que aclarar esto.Hazlo.
Bueno compañero anónimo, ahora te respondo:
El darle las gracias a un médico por confiar en un podólogo es por la sencilla razón que no es algo muy común, aunque tú pienses o quieras hacer ver lo contrario. Yo no soy ni mas ni menos que un médico, y un médico, no es ni mas ni menos que yo. Estoy convencido que yo sé mucho mas de pies que cualquier médico de medicina general, pero no por ello los menosprecio, ni mucho menos. Pones que tengo un pensamiento despreciador de la profesión de podólogo y que si por ello no me estaré equivocando. Vamos, hombre, no me jodas, ¿desde cuándo tengo yo un pensamiento despreciador de la profesión de podólogo?, todo lo contrario, y si me conoces un poquito no escribirías eso ni en broma. Llevo varios años, algo así como seis, dando charlas de podología a los médicos, he dado conferencias invitado por los médicos, he dado clase en cursos donde había médicos, y me han hecho Miembro de Honor de un Colegio de Médicos, por lo cual, les tengo un gran respeto y admiración y así como critico al médico que niega nuestra valía profesional y nos desprecia pensando que ellos saben mas por el solo hecho de ser médicos, le doy las gracias a aquellos médicos que confían en los podólogos, a aquellos médicos que nos valoran y a aquellos médicos que se ponen en nuestras manos. Yo he operado a muchas mujeres de médicos, incluso de traumatólos, he operado a hijos e hijas de traumatólogos y médicos, he operado a madres de traumatólogos, y he operado a médicos, tanto hombres como mujeres; pero amigo mio, eso no es lo normal, eso no es lo habitual, eso no es lo cotidiano. Lo normal es que los traumatólogos tiren por tierra a los podólogos, que te manden un paciente para hacerle una ortesis o unas plantillas, que te manden a un paciente para que le quitemos un callo, pero que un traumatólogo que te mande un paciente para operar, eso, compañero, eso no es lo normal. La mayoría de los médicos y de los traumatólos, nos infravaloran, nos tratan como intrusos y como parias sanitarios, por eso me parece de justicia dar las gracias a los que confían en los podólogos, como ha sido el caso que yo puse en mi entrada.
Claro que no me siento ni soy inferior que un médico, pero aseveras que un traumatólogo médico no sabe mas que yo del pie, pues bien, te diré que sé mucho mas de pies que muchos traumatólogos, pero también hay traumatólogos que saben mucho mas que yo de los pies, y hay dermatólogos que casi no tienen ni idea de patologías dermatológicas del pie, pero otros dermatólogos saben de lesiones dérmicas en los pies mas que yo, y de esos quiero aprender de todos los que saben mas que yo, sean traumatólogos, dermatólogos o podólogos, y te aseguro, que hay muchos profesionales de todos los nombrados que saben mucho mas que yo de todo esto. En Salamanca hay tres traumatólogos que me mandan pacientes a mi clínica para todo tipo de tratamientos (ortesis, prótesis, estudios biomecánicos y plantillas, quiropodías y cirugías), pero hay muchos mas que no pueden ni verme, que intentan desprestigiarme, que me desprecian, que no valoran a los podólogos, a esos, a esos los detesto y puedo aseverar que sé de pies mucho mas que ellos, algo que puedo constatar por la gran cantidad de yatrogenias cometidas por ellos y que llegan a mis manos, pero claro, cuando una yatrogenia mía llega a sus manos, intentan denigrarme y sangrarme por los cuatro costados. En Salamanca hay muchos médicos de familia y dermatólogos que me mandan pacientes, pero la inmensa mayoría, no ve con buenos ojos al podólogo, es mas, si a un paciente le receto un fármaco y el paciente va al médico de cabecera para que se lo recete, el médico le dice que el podólogo no le puede recetar eso o que el podólogo no es quien para recetar eso, o que tiene una patología contraria a la diagnosticada por el podólogo. Esto último compañero, es lo habitual. En fin, esta es la realidad, por eso, repito y de nuevo, doy las gracias a todos los médicos y especialistas de todo tipo que confían en los podólogos y en la PODOLOGÍA, ni ma, ni menos.
Un podólogo que dentro de poco imparte unas ponencias para unos médicos y que es Miembro de Honor de un Colegio de Médicos.
Las últimas medidas adopadas por El Presidente del Gobierno José Luis Rodriguez Zapatero y su gobierno pienso que no están mal del todo, aunque alguna de ellas no sean las mas adecuadas para paliar la crisis. Lo cierto es que los recortes sociales van a hacer mucha pupa a los mas necesitados. No me parece bien los recortes de los sueldos a los funcionarios, no me parece bien la congelación de las pensiones, me dá lástima el quitarle los 460 euros a las personas en paro que ya hayan agotado el periodo de prestación del paro y que no tengan ningún tipo de ingreso, pero claro, ya han recibido la prestación establecida y ahora sigue habiendo gente en paro que necesita la prestación. Me parece bien el que las empresas no tengan que pagar obligatoriamente a las cámaras de comercio y mucho mejor me parece que no tengan que pagar los autónomos, algo que mi amigo Carlos ya me tramitó y no volvieron a cobrarme, aunque parece ser que era obligatorio. Me parece bien que la gestión de los aeropuertos se privatice en parte, pero solo en parte, siguiendo el control en manos estatales, y no me parece bien que se privatice el 49%, creo que no debería de privatizarse mas del 40%, siendo estas medidas mas bien de un gobierno de derechas que de uno de izquierdas como el de Zapatero. No me parece bien que se privatice la loteria nacional ni ningún tipo de lotería del estado (primitiva, bonoloto, etc.), pero es un asunto que no lo tengo muy claro, y lo que si tengo claro es que se deberían recortar tantas subvenciones a partidos políticos, sindicatos (esto de los sindicatos se debéría de terminar de una vez), agricultores, ganaderos, transportistas,.........etc. (¿Quién subvenciona a un podólogo, a un dentista, a un veterinario, a un abogado, a una pequeña tienda,.......si su negocio no funciona y no tienen clientela?). Yo quiero que me subvencionen también las hojas de bisturí, la silicona, el material para plantillas..............Bueno no me enrollo mas, que disfrutéis del puente.





















3 comentarios:

Antonio Capel Riera dijo...

Estoy de acuerdo con Basas de que un traumatólogo y un dermatólogo pueden saber más que un podólogo, pero, obviamente también puede ocurrir lo contrario. Lo ideal es que haya intercambio científico.
Varias veces he querido escribir acerca de esta inflexión entre podólogos y médicos, pero no lo hice porque a veces es el propio podólogo más enemigo acérrimo del médico que el médico del podólogo. Muchos son tan obtusos que no quieren entender que la ciencia es universal, que no hay parcelas propias, sobre todo en la medicina; tan sólo destacará el mejor, y éste será el que enseñe en cualquier disciplina médica, y a él acudirán los necesitados porque saben que es el mejor. Yo siempre respondo con una pregunta cuando surge esta disyuntiva: ¿a quién llevaría a que atiendan a su hijo o a su madre? Respuesta única: AL MEJOR.
Otra cosa es la problemática social. Desgraciadamente, -ahora menos-, en las facultades de medicina la anatomía la enseñaban hasta los tobillos, y pasaban de puntillas del pie. (Nunca mejor dicho) era como algo peyorativo, incluso socialmente el pie siempre ha sido algo despectivo, la parte más insultada y olvidada del cuerpo humano. De hecho, hay muchas frases burlonas: “no me llegas ni a los pies” ”piensas con los pies”, “te huelen los pies”, etc.
Afortunadamente, gracias a las consultas de los podólogos, esta discriminación va desapareciendo. Y como dice Basas, son muchos los traumatólogos y médicos de familia, los que cada vez envían más pacientes al podólogo. Es una cuestión de información mediática la que está fallando en la profesión, y esto sólo tiene un nombre: Organización Colegial y profesorado. Los que están prestigiando a la profesión son los profesionales del día a día en sus consultas, y algunas asociaciones podológicas.
Otro punto de inflexión en pro de la profesión es de que hay podólogos que son hijos de médicos; por ende, son los mismos médicos quienes aconsejan “acuda a mi hijo, es podólogo y le resolverá el problema”. Actúan porque les afecta. Así es la vida. En mi caso es al revés; mis hijos son los mejores publicistas del podólogo, y desde sus consultas les dicen a los pacientes: “vaya al podólogo, él es quien mejor le resolverá el problema”. Y a veces es el propio paciente el que se encara respondiendo “pero usted es médico, se supone que sabe más” “insisto: vaya al podólogo”…y con esa frase intenta “enseñar” a los pacientes de que existimos…

Antonio Capel Riera dijo...

Estoy de acuerdo con Basas de que un traumatólogo y un dermatólogo pueden saber más que un podólogo, pero, obviamente también puede ocurrir lo contrario. Lo ideal es que haya intercambio científico.
Varias veces he querido escribir acerca de esta inflexión entre podólogos y médicos, pero no lo hice porque a veces es el propio podólogo más enemigo acérrimo del médico que el médico del podólogo. Muchos son tan obtusos que no quieren entender que la ciencia es universal, que no hay parcelas propias, sobre todo en la medicina; tan sólo destacará el mejor, y éste será el que enseñe en cualquier disciplina médica, y a él acudirán los necesitados porque saben que es el mejor. Yo siempre respondo con una pregunta cuando surge esta disyuntiva: ¿a quién llevaría a que atiendan a su hijo o a su madre? Respuesta única: AL MEJOR.
Otra cosa es la problemática social. Desgraciadamente, -ahora menos-, en las facultades de medicina la anatomía la enseñaban hasta los tobillos, y pasaban de puntillas del pie. (Nunca mejor dicho) era como algo peyorativo, incluso socialmente el pie siempre ha sido algo despectivo, la parte más insultada y olvidada del cuerpo humano. De hecho, hay muchas frases burlonas: “no me llegas ni a los pies” ”piensas con los pies”, “te huelen los pies”, etc.
sigue...

Antonio Capel Riera dijo...

Afortunadamente, gracias a las consultas de los podólogos, esta discriminación va desapareciendo. Y como dice Basas, son muchos los traumatólogos y médicos de familia, los que cada vez envían más pacientes al podólogo. Es una cuestión de información mediática la que está fallando en la profesión, y esto sólo tiene un nombre: Organización Colegial y profesorado. Los que están prestigiando a la profesión son los profesionales del día a día en sus consultas, y algunas asociaciones podológicas.
Otro punto de inflexión en pro de la profesión es de que hay podólogos que son hijos de médicos; por ende, son los mismos médicos quienes aconsejan “acuda a mi hijo, es podólogo y le resolverá el problema”. Actúan porque les afecta. Así es la vida. En mi caso es al revés; mis hijos son los mejores publicistas del podólogo, y desde sus consultas les dicen a los pacientes: “vaya al podólogo, él es quien mejor le resolverá el problema”. Y a veces es el propio paciente el que se encara respondiendo “pero usted es médico, se supone que sabe más” “insisto: vaya al podólogo”…y con esa frase intenta “enseñar” a los pacientes de que existimos…
Un saludo...y felicidades por tus éxitos de los cuales me siento orgulloso como podólogo.