domingo, 3 de octubre de 2010

Juan Mora eloqueció Las Ventas con su torería. Las Ventas perdió el Norte y me algro por el TOREO y por Juan Mora. Javier Castaño. A mis amigas.

Esta es Yamilia, a la cual le deseo salga pronto del hospital. Un beso.

Esta es Deisi, la brasileña que se nació de un árbol de su tierra.













Con Mavila Cachai, la peruana que hoy está de votación, un encanto de mujer.













Con Odalis en su consultorio de Cuba. Le hice una infiltración para una fascitis que la tenía loca.




Hoy nos hemos puesto en contacto unas amigas Cubanas, una Peruana y una Brasileña después de un tiempo sin tener noticias entre ellas y yo. Yamilia está hospitalizada y me escribe desde el hospital, ha tenido un edema de glotis a causa de una laringitis que se le complicó. Yamilia esté en Venezuela y le deseo se cure cuanto antes. Odalis pasa por malos momentos, antes tuvo enfermo a su padre y ahora parece que su hijo no pasa por buen momento. Un niño pequeño que espero se recupere totalmente. Odalis está en La Habana y espero que cuando vaya en Marzo, todo esté bien.
Mavila me escribe desde Perú y menos mal, no me cuanta nada malo. Está bien y se iba a votar pues tenía elecciones municipales.
Deisi Teresiha, la rubia brasileña mas inquieta de todo Brasil, me escribe desde México, concretamente desde Monterrey, donde está en el Congreso de Podología que allí se celebra.

Foto de Mundotoro





En la tarde de ayer se dieron dos hechos poco habituales en la Plaza de Toros de Las Ventas, que esta perdiera el Norte y enloqueciera sobremanera, y que Juan Mora cortara 3 orejas, 3.


Se lidió un encierro de Torrealta grandón, bien presentado, algunos de ellos bonitos, pero nada del otro mundo pues casi todos mansearon, pero casi todos, menos el segundo de Curro Díaz, se dejaron torear.
En primer lugar saltó al ruedo un toro de 600 y pico kilos un tanto bastote y el de menos cara de la tarde. Juan Mora derrochó torería por los cuatro costados pegándole unos naturales largos e interminables, verdaderos monumentos al arte de torear. Ya con el capote, desplegó la esencia que siempre atesoró este torero y demostró que venía con ganas, algo que demostró toda la tarde. En este primero, con la derecha no estuvo, pienso yo, a la altura que con la izquierda y con ambas manos, a pesar del derramamiento a raudales de torería, hubo enganchones por todos lados, enganchones al tomar la muleta el astado y enganchones al rematar el muletazo el torero. A pesar de esos enganchones, la torería reinante era tal que la plaza no reparaba en ello y cuando el torero remataba una serie, fuese buena, mala o regular, y casi siempre con el típico pase del desprecio característico de Mora, la plaza enloquecía. Mora creo que hoy en día es el único que torea con el estoque de verdad, con el de matar, y al finalizar una serie en la cual el toro quedó cuadrado, sin preparativos previos interminables, le pegó un estoconazo hasta la bola que hizo que el toro rodara por los suelos y la plaza se volviese loca, tan loca que pidió enardecida las dos orejas, cuando la faena era para una oreja y dos vueltas al ruedo. Dos orejas en el primer toro de la tarde (¿hace cuánto tiempo no sucedía esto en Las Ventas?), lo cual hizo que este acontecimiento marcara el transcurso de la tarde.
Juan Mora en su segundo también salió a por todas, rezumando torería, gusto, arte y enganchones a diestro y siniestro. Una faena cortita en la que hubo una serie buena, meritoria, templada, entre otras dos llenas de aire entre toro y torero, fuera de cacho, sin estar cruzado y con enganchones, abusando un poco del remate del pase del desprecio caracerístico suyo. Pegó algunos pases de pecho muy buenos. La faena fue muy cortita y muy justita, entrando a matar al rematar una serie, como hiciera en su anterior faena, y cobrando una estocada un tanto defectuosa que hizo que el toro rodara y la plaza de nuevo perdiese su identidad y se lanzase como loca a pedir la oreja, la cual concedió el presidente casi sin dilaciones. Esta faena era de una vuelta al ruedo y en otras ocasiones, Las Ventas solo le hubiese concedido una oreja en el primero. Esta es mi opinión, y aunque me descubro ante Juan Mora, me quito el sombrero, y reconozco todos sus méritos, no lo de ahora, sino toda su carrera, no dejo de reconocer que ayer Las Ventas, se pasó con las orejas. Juan Mora es un torero que siempre me ha gustado y con el que he compartido algunos tentaderos y aunque toreramente me encantaba, no era santo de mi devoción personalmente. Me alegro de estas tres orejas tanto por el TOREO con mayúsculas como por Juan Mora.
Curro Díaz, otro torero que me encanta, no estuvo mal con su primero pero no terminó de acoplarse. Con la derecha pegó una buena serie, tuvo detalles pero nada mas. En su segundo, Curro Díaz dio una gran dimensión de torero con una faena muy meritoria, aguantando mucho. El toro era reservón y muy probón, nada claro, midiendo constantemente, pero Curro Diaz estuvo muy firme con él. Le dio muletazos con gusto y valor, sin dar un paso atrás y siempre ganándole al toro. Le dio una buena estocada y le concedieron una merecida y meritoria oreja, tan justa como las anteriormente cortadas.
Morenito de Aranda, otro torero que me gusta, dejó destellos de buen torero en ambos toros, pero en su primer toro le pegó muchos muletazos un tanto deslavazados. El sexto de la tarde, segundo de Morenito, fue el mejor de la tarde y el de Aranda no estuvo mal con él, le dio una buena serie por la izquierda, pegando muletazos de mucho sabor. Le dio una serie con la mano muy baja y mucha enjundia y finalizó la faena con buenos trincherazos. Le recetó una estocada mal ejecutada, baja, fea, a pesar de ello, le concedieron otra oreja. Esta estocada, en otras ocasiones, por ejemplo en el San Isidro pasado, le hubiese costado la oreja a una buena faena, pero si antes se habían concedido otras, esta, no está demás.
Hoy en León, Javier Castaño se ha vuelto a reivindicar un año mas y ha cortado tres orejas. Me gustaría que este torero remontase el vuelo, a ver si le dan una oportunidad en Madrid y vuelve a las ferias done estuvo.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero que dices, no tienes ni idea. Juan Mora estuvo cumbre. Ha sido capaz con tres series de cortar dos orejas a ley. De enganchones nada, lo que pasa que los remates no salían muy limpios, pero nada mas, lo demas perfeto. A ver si aprendes.

Anónimo dijo...

Soy matador de toros en activo. Milité en el grupo especial no hace muchos años y quiero darle la razón a Bernardino Basas. Creo que la Plaza de la Ventas se desmadró y concedió demasiadas orejas, las cuales no hubiese concedido en otras ocasiones ni a otros toreros. Por otra parte, quiero decir que mis compañeros estuvieron muy bien y Juan Mora estuvo sensacional pero que ojalá el público de las Ventas se comportara siempre de esa forma tan humana con los que nos vestimos de luces.