jueves, 27 de mayo de 2010

Cuba, Hospital Salvador Allende (La Covadonga). Cohiba Behike.

Son las diez y cuarto de la noche y termino de llegar a casita después de un día agotador. Espero terminar pronto esta entrada y ponerme a cenar. Voy a probar la nueva forma de subir las fotos, las cuales se descargarán con gran rapidez. Estos primeros días después de medio mes fuera, van a ser tela marinera para mi menda. Hoy he comenzado operando a un chico de Lérida de una fascitis plantar con Topaz, intervención que se ha desarrollado con normalidad pero que comenzó problemática pues el paciente se puso muy nervioso he hizo una crisis hipertensiva. Tuvimos que sedarlo y se puso en 50 pulsaciones, preparando la atropina por si acaso. Todo bien finalmente, al igual que la siguiente intervención. A las dos del mediodia atendí a otro paciente de Bejar que padece otra fascitis, y esta tarde, un montón de pacientes de todo tipo, papilomas, plantillas, estudios biomecánicos, cinco revisiones postoperatorias, tres preoperatorios y quiropodias. Ayer llamó otro paciente desde Granada con otra fascitis plantar, y hoy otro desde Sevilla con el mismo problema. Una mujer de Valladolid ha venido para operarla de juanetes, dejando reservado quirófano para finales de Junio, mes que parece va a ser fuerte en cuanto a cirugía pues ya tengo once días reservados para cirugía.
Como comenté en mi anterior entrada, lo mejor de este viaje a Cuba, ha sido poder ir con mis padres. No todo el mundo tiene la gran suerte de poder viajar con sus padres y muchos, aunque quieran, no pueden. Durante medio mes hemos estado mucho tiempo juntos y mucho tiempo separados. Ellos en ocasiones han ido por un lado y yo por otro, y en otras ocasiones, les he podido mostrar cosas de La Cuba que yo conozco, lugares, amistades, casas particulares, hoteles, restaurantes y paladares (restaurantes en casas privadas, algunos con mejor carta de vinos y comida que muchos restaurantes del gobierno). En esta foto de la izquierda, mis padres en Pinar del Rio, al fondo, los mogotes.




Con mi madre en la plaza de la Catedral.



En la clínica Flores.






Mis padres en la Plaza de la Catedral.







Con unas cubanas para turistas.









Con mis padres en el palacio de Los Capitanes Generales.












En este viaje a Cuba, he tenido el honor de operar en "La Covadonga", hoy, Hospital Salvador Allende, el que otrora fuese el hospital mas importante de Cuba, fundado por la Sociedad Asturiana, muy fuerte en toda la isla caribeña. El complejo hospitalario cuenta con un montón de pabellones dedicados a varias especialidades, hoy un tanto deteriorados por la problemática situación económica en la que se encuentra el país. Cada día admiro mas a los profesionales sanitarios cubanos, auténticos y verdaderos profesionales que hacen frente a todo tipo de problemas, encontrándose con numerosos problemas de medios técnicos y que ellos solventan con auténtica profesionalidad. Estuve presenten en una amputación supracondílea de una pierna a una paciente diabética, así como en una abdominoplastia (tremenda) a una paciente con obesidad mórbida, y ver en las condiciones en las que trabajan esos profesionales y la eficacia en sus intervenciones, hace que cada día les admire mas. Carecen de mucha de la tecnología que hoy en día se queda obsoleta en otros países, y con medios técnicos un tanto rudimentarios, son capaces de todo. La habilidad manual e intelectual de estos profesionales, suplen con creces a los medios carentes en los hospitales. En otras ocasiones en las que he operado en Cuba, he operado en condiciones malas, verdaderamente malas, en lugares en los que uno casi no se puede imaginar, en hospitales en los que es mas fácil enfermar que curarse, pero en esta ocasión, a pesar de las carencias y el deterioro del complejo sanitario, me he encontrado unas instalaciones que no esperaba y con unos profesionales como para quitarse el sombrero.
Nada mas llegar al hospital me estaba esperando Juan Manuel, el hoy en día Chérif de la podología cubana, posteriormente las presentaciones de rigor, presentándome al Director del Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular. Ya en quirófanos me presentó a Calixto, el jefe de servicio de la unidad de Cirugía Vascular y Angiología, el cual, nos ayudó en la intervención de una paciente a la que operé de hallux valgus y dedos en garra supraductus. Calixto me demostró ser un gran cirujano, y en una intervención que nunca antes había visto, mostró sus habilidades quirúrgicas. Posteriormente, operó a una paciente diabética a la cual amputó la extremidad derecha por encima de la rodilla, y me quedé impresionado ver como realizó el corte del fémur y el como clampaba las arterias y venas para luego suturar y ligar, todo con una habilidad y rapidez fuera de lo común con esos medios.
Para las intervenciones que tenían programadas para que yo realizase, desde España llevé un equipo de sierra sagital, instrumental quirúrgico necesario y el insertador de agujas de Pepe Marroyo pues es mas cómodo de transportar que no todo el set de consola, sierras, motores e insertador de agujas. Solo de equipo quirúrgico, llevaba mas de diez kilos. A pesar de todo, surgieron ciertas dificultades a la hora la preparación de la intervención pues no había manguito para isquemia, y el esfingo que tenían, perdía presión, por lo cual, la realice con una venda de smarch que llevé, dejándola apretada en tobillo pues prefería realizar la cirugía con campo exangüe. No disponíamos de bisturí eléctrico y gracias a Dios, respetamos todos los vasos importantes, tan solo sacrificando un vaso de poco calibre. Tampoco llevé la tenaza para cortar la aguja de kirchner, pero Juan Manuel resolvió con una tenaza de dentistas, la cual esterilizó previamente. A la hora de las suturas también tuvimos dificultades pues la sutura de la que disponían, era sutura para vasos con agujas cilíndricas, con las cuales suturamos como pudimos, no sin cierta dificultad pero creo que con eficacia. Finalmente, los vendajes no eran los mas adecuados, pero era lo que había y solucionamos el problema con eficacia. La verdad, después de todas las vicisitudes y el lograr realizar, a pesar de todo, un buen trabajo, hace que te sientas realizado y satisfecho, todo con la ayuda de Juan Manuel, el podólogo cubano, máximo responsable de la podología cubana y de Calixto, el jefe del departamento de Angilología y Cirugía Vascular del Hospital Salvador Allende, versus La Covadonga, sito en el Cerro de La Habana.
Lavado con jabón natural, nada de cepillos ni antisépticos de última generación. Agua de pura cañería cubana y lavabos Roca. El señor Roca vendió mas sanitarios en Cuba que en ciertas partes de España.













Pie antes de operarlo y después de haberlo anestesiado. Por cierto, los anestesistas cubanos son grandes y buenos profesionales.














Exposición de la cabeza metatarsal.













Exostectomía





y osteotomía.


















Alargamiento del tendón extensor largo.







Sutura por planos.


















Intervención del segundo dedo.











Resección de la cabeza de la falange proximal.












Inserción de aguja con el taladro manual de Pepe Marroyo.













Haciendo budú quirúrgico en Cuba.










Fragmentos de hueso extraídos durante la intervención. Se puede ver el deterioro del cartílago, la gran artrosis e hipertrofia ósea.










Cirugía concluída.













Con Juan Manuel terminando de operar.











La China, yo, Calixto y Juan Manuel en el quirófano después de la intervención.








Quiero comentar que gracias a Idolivis, soy uno de los 4000 afortunados en todo el mundo, que puedo fumar un Cohiba Behike. Este tabaco es el puro mas caro del mundo. Cada humidor de 40 unidades cuesta 15.000 euros, por lo cual, cada puro cuesta 375 euros. Este tabaco es el mas exclusivo y caro del mundo, y se vende con número de serie y con el nombre del consumidor. Se fabricó para conmemorar el 40 aniversario de la marca Cohiba. Los 4.000 puros fabricados fueron torcidos por Norma Fernández, torcedora durante 39 años en la fábrica El Laguito. El tabaco para su elaboración fue añejado durante seis años y las dimensiones son como las de un Cohiba Lancero, con una anchura o cepo como la de un Cohiba Siglo VI. Cada humidor lleva una inscripción con el número de serie y el nombre del propietario. Repito, tan solo 4000 puros en todo el mundo y yo, tengo la suerte de quemar mis pulmones con uno de ellos. Seguro que esto si le ha gustado a mi amigo Emilio Mellado. Gracias Idolivis por hacerme un privilegiado en este aspecto.
La entrada ha sido un poco larga, pero gracias a la repidez de la subida fotográfica me he demorado poco mas de media hora, ahora, a cenar.














1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola,soy una médico cubana que vivo en España hace 10 años,tuve la suerte de estudiar en ese hospital y rotar por el instituto de Angiología. Sé en primera persona lo excelente que son los profesionales de allí y como trabajan con escasos recursos y te doy la enhorabuena por hablas bien de ellos y admirar su trabajo