sábado, 21 de noviembre de 2009

Fractura de calcáneo. El Soro. Chamaco y José María Agudo.

Comienzo la página totalmente al revés de como comienzo el título, pero es que dicen que los últimos serán los primeros. Ayer estuvo mi padre con mi hermano en Ponferrada para darle el último adiós a Agudo. Mi madre no pudo ir por estar con mi tía, su hermana, en el hospital haciéndole unas pruebas, y mi hermana y yo, nos encargamos de sacar adelante lo que nos deparaba la tarde en la clínica, que parece que no, pero dos personas menos es una barbaridad.

José María Agudo, fue todo un personaje en Ponferrada. Además de podólogo fue presidente del club de fútbol Ponferradina. Recuerdo cuando vino a Salamanca con Balbino, jugador de la Ponferradina fichado por la Unión Deportiva Salamanca y que resultó ser un gran jugador. Mi padre y yo fuimos al Helmántico con Agudo y el jugador, el día que vinieron a firmar el contrato por el fichaje. Antes de ser presidente de la Ponferradina fue socio, masajista, directivo, vicepresidente y por último, mandatario del mismo. Balbino fue un buen fichaje para el Salamanca, salió barato y se vendió por algo mas de 20 millones de las antiguas pesetas al Atlético de Madrid, partiéndole la mandíbula Mario Alberto Kempes en Valencia. Fue internacional jugando con la Selección Española. Da la casualidad, y lo sé por que lo he escuchado por la radio y por que lo visto en la tele, no por otra cosa (para los suspicaces, que hay muchos), que Agudo ha muerto el mismo día que asesinaron a José Antonio Primo de Rivera y el mismo día en el que murió Franco. El Diario de León en una de sus páginas, recuerda a este podólogo, amigo de la familia Basas.
Viendo fotos del baúl de los recuerdos saco esta que casi ni recordaba, no así el momento, el cual fue entrañable. Fue hace algunos años en el Salón Grande de Caja Duero. Fue una charla sobre la música y los toros. Mi amigo Toño Blazquez, sabiendo que en mi época de novillero coincidí con el Soro en varios tentaderos y que me llavaba bien con Mario Vercher Grau a la sazón amigo suyo, me invitó a dicha conferencia que fue de los más simpática y entretenida. El Soro y yo recordamos algunos momentos de cuando empezábamos, lo conocí de novillero cuando yo ya llevaba unos años en la lucha. Tenía unas facultades impresionantes, pero se machacó tanto, que sus rodillas no aguantaron las palizas de los toros ni tanto entrenamiento, has que dijeron basta después de numerosas operaciones. En su tierra hay gran afición a la música, y El Soro toca la trompeta, algo que hizo públicamente en el Salón de Actos de Caja Duero. Toño, que sabe llevar muy bien los coloquios, me puso en algún aprieto que otro saliendo bien del paso y haciendo reir al personal, el cual se lo pasó estupendamente con las locuciones de los contertulios. En fin, una agradable jornada.







Para no perder la costumbre, dos fotos toreando de capote en un tentadero.






Hace unos días ha muerto el maestro Chamaco, un torero al que pienso no se le ha hecho justicia en la historia del toreo y que fue un buen torero y un personaje. A otros toreros con menos bagaje, con menos méritos y con menos currículum, se les ha ensalzado mas y se les ha valorado mas. Fue uno de los pilares de la temporada de Barcelona y un referente para la afición catalana. Se despidió y reapareció de nuevo en Barcelona, reaparición que no fue nada desafortunada y que duró casi siete años. Chamaco era un torero de mucho valor y pundonor y de una personalidad arrolladora.


He leído un artículo en Glorieta Digital, publicado por Paco Cañamero, que me ha llenado de nostalgia y me ha hecho una llaga en el corazón. Desaparece la ganadería de Atanasio Fernandez (bueno, ya casi había desaparecido), una de las madres de muchas de las ganaderías actuales, pilar de la ganadería brava de hace 15 años hacia atrás, fuente de la mayoría de las ganaderías salmantinas y de muchas de la geografía española hasta que se puso de moda lo de Domecq, especialmente lo de Juan Pedro. No está de luto el Campo Cerrado como dice Paco, está de luto todo EL TOREO, desde los aficionados hasta los profesionales, y en especial, el Campo Charro. Al leer el artículo en Glorieta Digital de verdad que me ha entrado una gran tristeza y he sentido enorme pena. En Campo Cerrado he vivido jornadas inolvidables, tenté dos veces de invitado y en otras ocasiones me llevó Julio Robles, muy asiduo a sus tentaderos. Antes de eso, había ido innumerables veces de tapia, haciendo dedo, hasta que mi padre me compró el coche y llevaba a muchos de los novilleros de entonces a todos los sitios que podía. Una vez muerto D. Atanasio Fernandez y que su hijo Bernabé se hiciese cargo de la vacada, el único que mandaba en ella era Fidel, el mayoral, un tipo con conocimiento pero muy mala leche, parecía que era el el dueño de la finca; y una vez fallecido Bernabé, el dueño era Fidel pues los Fernandez Cobaleda que quedan, los Aguirre y los Aguirre Cobaleda, nada de nada, así fue disipándose poco a poco el espledor de esta vacada. Voy con frecuancia por todo el Campo Charro, por la Huebra, por el Yeltes, desde la carretera de Vecinos a la carretera de Vitigudino, viendo fincas, ganaderías, metiéndome por caminos y veredas, y seguro, que cuando vuelva a pasar por Campo Cerrado, el corazón me dará un vuelco, vuelco que me da igualmente cuando paso por fincas donde pastaban ganaderías emblemáticas y ahora las ves llenas de manso. El Campo Charro está de Luto, un luto que lleva vistiendo ya muchos, pero que muchos años, y no se lo quita de encima.

Ayer Viernes me tocó trabajar duro por la tarde por que mi hermano Antonio y mi padre se fueron al entierro de Jose María Agudo sobre las 12 del mediodía como he comentado al principio, y yo, esa mañana tenía mucho jaleo. Me venían tres personas de fuera de Salamanca a las que no podía dejar colgadas, pues venían de lejos, una de Badajoz, otra de Albacete y otra de Burgos, todas ellas por fascitis, algo muy común y muy frecuente en las personas que me piden cita.


Por la tarde vino un paciente operado de un juanete hace muchos años por un traumatólogo de Valladolid. El hombre tiene 79 años y le dolía mucho todo el pie, un dolor, según el, insoportable. Le hago una exploración vascular y observo una arteriopatía. Le ralizo la medición del índice de Yao o tobillo-brazo y me da unos valores de ITB <0,6 lo cual indica que tiene una arteriopatía severa.







Le realizo radiografías en varias posciciones y observamos claramente la posible osteoporosis que padece,



así como casi todas las arterias calcificadas, Arteria tibial anterior, arteria pedia, arteria tibial posterior, arteria plantar, arterias intermetatarsales y digitales, vamos todas.



















































En esta Radiografía vemos la pedia y las arterias intermetatarsales, arterias digitales afectadas. Creo que esta arteriopatía es la que le está provocando el dolor intenso que padece, dolor que se acrecenta al caminar y mas con el frío. Le hago un informe y lo mando al cirujano vascular, rogándole que me envíe un informe de lo valorado por él. Junto al infome, le remito varias de las radiografías.









Un compañero me manda esta radiografía y me dice que que le háría. En primer lugar, compañero, esto es una fractura de calcáneo y una mala fractura. No te recomiendo, como tu me decías, ponerle un yeso pues considero que la mejor solución es la quirúrgica y en este caso, no es nada fácil. En este caso posíblemente le pondría una placa con tornillos stop o bien tres o cuatro tornillos para fijar la fractua.





Y otro compañero me manda esta otra foto de una paciente que ha operado de juanete y le ha realizado un Austin. Me comenta que es su tercer Austin y que qué me parece. Pues compañero, a simple vista está bien, pero si lo analizas con detenimiento, observa la articulación metatarsofalángica y verás que no está todo lo bien que debiera. En la parte medial, la articulación está prácticamente rozando cartílago con cartílago, mientras en la parte lateral hay una distracción de las carillas articulares, lo cual, puede dar problemas a la paciente a medio o largo plazo, ella te lo irá diciendo; por lo demás, la osteotomía y la fijación con el tornillo, están bien. El lunes tengo una pequeña intervención y el martes una que espero le solucione por fin el problema a la paciente, una chica de 26 años con una tendinitis de Aquiles a nivel de la inseción en todo su abanico, con una evolución de dos años, por la cual está de baja. Le han hecho de todo y no se le logra curar. La voy a operar con el TOPAZ, y espero que logre curarla, sería una alegría personal. En la intervención estarán Jorge Buch y Elena, a ver si puedo avisar pronto a André Filipp Ferreia, el podólogo portugués que me lo ha pedido.












4 comentarios:

Anónimo dijo...

El doctor Agudo me curó de un pisotón que me dio Castellanos, un gran jugador de Las Palmas y siempre le tuve mucho afecto. Referente a lo de Balbino, Berna decirte que era rubio, con mucha fortaleza y en ocasiones me recordaba al gran Ricardo Rezza, fue un gran compañero y amigo. Después jugó unos años en el Atlético de Madrid y regresó a Salamanca donde colgó las botas (en esa etapa yo ya había dejado el fútbol y entrenaba al Figueras.
Fue uno de los jugadores importantes de la Unión en su época y para el portero, en este caso para mí, una garantía.

Berna recibe el más afectuoso saludo.

BERNA dijo...

Gracias por tu comentario amigo, pero me gustaría me dijeras tu nombre pues me alegra que alguien no podólogo y no taurino, lea el blog y opine en él, mas, siendo un futbolista y entrenador que conoció a Agudo. Yo conocí a Balbino personalmente y en su estancia en Salamanca, fue muy querido.

Anónimo dijo...

si jugo en el salamanca en la primera etapa de Balbino, era portero, después entrenador (del figueres fue técnico recién retirado, creo barnardino que blanco y en botella no puede ser otro que el pibe Dealesandro

BERNA dijo...

Yo he pensado en Jorge D´Alessandro Di Nino pero me tiene despistado el que escriba como anónimo. El Pibe fue un monstruo, el mejor portero del Salamanca.