jueves, 29 de octubre de 2009

Lo siento mariposa. Disparo en el pie. Toreo de Salón en Nueva York.




No sé si os acordáis de la fábula que escribí a la compañera mariposa. Que conste que no me alegro del mal de nadie, pero su etapa ha terminado y ha tenido que cerrar la clínica. De verdad que lo siento, compañera, pero por el camino que ibas, ya te lo baticiné. A continuación pongo como recuerdo la fábula que le esctribí.
Querida mariposa:
lo de mariposa es por lo guapa y elegante que eres, pero en esta metáfora, aun no has llegado a esta fase, habiéndote quedado en la de capullo, en este caso capulla. Primeramente, cuando terminaste la carrera, en tu etapa de gusano, perdón, gusana, no sea que te enfades por mi machismo, te convertiste en un personaje arrastrao y un poco baboso, eso sí, ya se te intuía cierta clase, pues eras una oruga muy llamativa, con largos pelillos multicolores que "cambiaban con frecuencia de color", adivinando en el futuro una bella mariposa que va de flor en flor. Hoy por hoy, terminada tu etapa de arrastramiento y comenzando la etapa de crisálida, en la que te has envuelto en un capullo cerrado y nada ni nadie te importan, estás comenzando a realizar tu metamorfosis. En ese capullo en el que se ha convertido tu vida actual, no te interesa nada mas que permanecer en él, el máximo tiempo posible e ir sobreviviendo, para cuando ya no puedas mas, realizar la metamorfosis definitiva y llegar a tu fase adulta en la que, de seguir así, durarás poco tiempo.
Es cierto que en este tiempo en el que estás enjaulada y nada del exterior te importa, estás fenomenal, tienes muchos pacientes a costa de haber bajado muchísimo los precios y de darle de "merendar" por las tardes en tu sala de espera, pero ya vas notando que muchos de ellos no vuelven, ya que, preciosa y futura mariposa, no solo de néctar, bombones, pastas y café viven los pacientes, si no de profesionalidad, honradez y eficacia al ser atendidos y tratados. Has maltratado y estás maltratando a tu profesión sin importarte absolutamente para nada los compañeros que tienes alrededor de tu clínica; justificas cualquier tipo de conducta para captar pacientes y como tu dices en el comentario de la entrada anterior, para buscarse la vida. Dices que en mi ciudad tengo a unos familiares que van por los pueblos en una furgoneta, y tienes razón, pero esa actitud ya la he criticado en numerosas ocasiones, y sobre todo, por que me está afectando personalmente debido a la confusión que se traen los paciente entre los sucedáneos y los auténticos.
Preciosa lepidóptera, como ves que ya te va fallando la clientela, me temo que has comenzado ha metamorfosearte y comienzas a maquinar nuevas estrategias para seguir captando mas clientela. Te voy a dar una idea que seguro tendrá mucho éxito.
Como sabes, supongo, después de la fase de crisálida, comienzas la época adulta, en la cual cambia tu vestimenta y te vuelves mucho mas guapa y bonita todavía. En esta nueva etapa te podrías poner una minifalda blanca que solo te tapara las ingles, y debajo de ella un pequeño tanga; en la parte superior de tu precioso cuerpo, te deberías de poner un pequeño batín, también blanco, muy, pero que muy escotado, sin andamios que mantengan tus turgentes y preciosos encantos. Por la parte posterior, el batín debe de estar tan escotado como la parte delantera, y solo deberá llegar a tu cintura, dejando al descubierto tu precioso ombligo. Como sabes, o supongo que sabes, en esta fase adulta de mariposa, la naturaleza te ha dotado de espiritrompa, con la cual podrás succionar los tallos que se acerquen a tu jardín podológico, los cuales te auguro que serán muchos. De esta guisa, estate segura que tu clínica se llenará de gusanos babosos solo deseando verte y comprobar lo de la espiritrompa, el problema que tengan en los pies será lo de menos. Cuando, por 15 € des un café con pastas, o bombones como dices, realices una quiropodia, posteriormente des el masaje correspondiente que das, y finalmente, después de que el paciente se ha recreado la vista contemplando tu belleza mariposil saques la espiritrompa y la desenrosques, habrás triunfado. Tu jardín repleto (de hombres que no merecen la pena pero que te darán 15 euros), tu ego, conociéndote, saldrá muy fortalecido, tu bolsillo aumentará consideráblemente, pero.........amiga mariposa, no se si sabes que la vida de los lepidóteros cuando llegan a esta fase es muy breve, por lo cual, antes de que te des cuenta, de nuevo te estarás poniendo bragas de cuello alto.
Si vuelves a meter las narices donde no te importa, querida amiga, diré tu nombre públicamente, y todos sabrán quien eres, aunque muchos ya te conocen.
Esto viene a cuento por un comentario realizado por una muy guapa compañera, pero tonta, en mi entrada anterior, referente a un comentario que realicé en el blog de Quirós y ella se ha sentido ofendida (realmente me refería a ella, pero si no hubiese tocado las narices, nadie se hubiese enterado).














Dr. Ignacio Ponseti, seen here in 1943, developed a treatment for clubfoot in which a child's tendons and bones are gradually stretched into proper alignment. (University of Iowa)
By Thomas H. Maugh II
October 27, 2009
Dr. Ignacio Ponseti, a refugee from the Spanish Civil War who created a nonsurgical way of treating clubfoot in infants that prevented a lifetime of disability, died Oct. 18 at the University of Iowa Hospitals & Clinic. He was 95 and had suffered a stroke in his office at the university four days earlier."His pioneering work in the treatment of clubfoot changed the lives of tens of thousands of children worldwide, and the training he provided other medical professionals ensures that future generations of children will also be helped," said Dr. Jean Robillard, vice president for medical affairs of University of Iowa Health Care.An estimated 200,000 infants worldwide are born each year with clubfoot, in which a tight, deformed Achilles' tendon causes the foot to turn downward or sideways. Victims walk on the side of the foot or ankle, and the condition is severely debilitating if not corrected.In 1921, Dr. Arthur Steindler of the University of Iowa developed a surgery to correct the defect. When Ponseti joined the staff 20 years later, Steindler asked him to review the procedure. Ponseti concluded that the surgery often left patients with stiff ankles and a limp, and he began looking for better ways to correct the condition.He recognized that infants' foot bones are mostly cartilage, which is relatively malleable. He concluded that gradually stretching ligaments, bones and tendons into the proper position could correct the problem."Physicians have been doing manipulation for clubfoot since Hippocrates, but they did not know how the joints moved," Ponseti said two years ago. "They just tried to smash the bones into position. You have to be able to feel every one of the bones with your hands. It's a little bit like playing the piano."When a child first visited him, Ponseti would gently stretch and tug the foot into a closer approximation of the correct position, then place it in a toe-to-groin cast to hold it in place. The process would be repeated weekly for three to five weeks. Then, the child would be fitted with a brace that he or she -- girls are twice as likely to suffer the problem -- would wear 23 hours a day for three months. After that, the brace would be worn only at night and during naps for three more years.By age 4, the clubfoot would be corrected, with no lingering problems and at a cost considerably lower than surgery.Studies showed that the Ponseti method was 98% successful. But outside of Iowa, where a few thousand children were treated, few used the new procedure. "Surgeons love their little knives," Ponseti lamented to the Chicago Tribune in 2006.He attempted to spread the gospel with his 1996 book, "Congenital Clubfoot: Fundamentals of Treatment," but with only limited success.What really changed attitudes was the advancement of the Internet, which allowed parents of children with the deformity to seek out treatments and spread the word about successes. Parents rejected surgery and sought out practitioners of the Ponseti method.Bowing to the inevitable, the American Academy of Pediatrics in August 2006 endorsed the Ponseti method and it became the accepted treatment.Ignacio Vives Ponseti was born June 3, 1914, on the island of Minorca off the coast of Spain. His father was a watchmaker and young Ignacio worked with him during summers, learning a delicacy of manipulation that would be of great value in his medical career.He studied at the University of Barcelona, completing the requirements for his medical degree in 1936, one day before the start of the Spanish Civil War. Volunteering for the Loyalist army, he spent three years working with the Orthopedic and Fracture Service treating battle wounds.In 1939, when the fascist army of Gen. Francisco Franco was gaining control of the country, Ponseti decided it was time to leave. But first, he spent three days setting the fractures of 40 patients in his care, then arranged for them to be taken to France through the Pyrenees by mule.Ponseti made his way to Mexico, where he served as the community doctor for the small town of Juchitepec, south of Mexico City.After two years, he came to the attention of Dr. Juan Farril of the University of Mexico, who recommended him to Steindler at Iowa.Ponseti spoke little English and, because of the war, had never formally received his medical degree. But he was able to explain himself -- in French -- to the dean of the university's graduate program, who helped resolve the problems and bring him to the university.Ponseti spent the rest of his career at Iowa. He retired in 1984 but returned two years later, treating patients at least three days a week.The bulk of his career was spent researching and treating clubfoot, but he also studied scoliosis and hip dysplasia and established a connective-tissue laboratory at the university.He is survived by his wife of 48 years, the former Helena Percas, a Spaniard whom he met in Iowa; a son, Bill of Novato, Calif.; seven grandchildren; and six great-grandchildren.


En una de las estancias del Dr. Juan Carlos Goez en Salamanca, visitamos el museo taurino, y nos hicimos unas fotos junto al vestido que tengo cedido al museo, al igual que junto al fundón y a una foto toreando una vaca de unos 13 o 14 años en una semifinal del Bolsín Taurino.













Una de las veces que fui a New York, le regalé una muleta a Juan Carlos Goez, y uno de los días, a las tres de la madrugada, estuvimos toreando de salón en Times Square, en todo el centro de Manhattan. Pasó lapolicia por nuestro lado muy despacito, paró el coche y se nos quedó mirando, pero no dijeron nada, tan solo observaron lo que hacíamos y mas que nada, en la espada que llevábamos.




A raiz de esta escena en pleno centro de Nueva York, al Dr. Juan Carlos Goez, lo reclamaron para hacer un anuncio de Coca-Cola, por eso tiene tanto dinero y viene con tanta frecuencia a España. Una de mis ilusiones cuando voy a Nueva York es poder torear de salón en el Castillo de Clinton (Clinton Castle), algo que no consigo.







Una compañera me mandó hace tiempo esta curiosa foto de un tipo que manipulando una pistola se pegó un tiro en el pie, y como se puede ver en la foto, casi se queda sin dedo gordo.




















No sé que pasaría con el tipo, pero en el Hospital de Sant Barnabas de Nueva York, esto es frecuente.






La operación de ayer miércoles bien, sin problemas, era un juante sencillito, pero la de hoy, me ha dado la lata.






Hemos operado a un niño de un pie plano valgo pero el seno del tarso era un poco anómalo en su configuración y me ha costado primeramente identificar bien el trayecto, posteriormente el meter la aguja K que me sirva de guía y liberar el seno, y por último, me ha costado introducir el implante para realizar la arthroresis.


A mi hermana le ha llegado una paciente con una exóstosis en la falange distal del primer dedo, me pasa la foto de la escopia realizada para ver que opino, le digo que operar y la operará (mi hermana, no yo) dentro de dos semanas.






Me llega un paciente operado de onicocriptosis hace seis meses en la unidad de cirugía menor ambulatoria del Hospital Clínico y comenta que le duela en la base de la uña, donde le han sacado la espícula. Por la inflamación que tiene y el endurecimiento de la zona, seguro que se le ha formado un quiste por inclusión debido a algún resto de matriz ungueal. Solución, volver a operar, algo que le haremos la semana que viene.








Otro paciente viene por presentar dolor a nivel de la primera articulación metarsofalángica y a simple vista se observan crestas dorsales signos de degeneración articular. En el fluoroscopio vemos que el espacio articular está disminuido y en la parte externa existe roce de ambas partes en la dorsiflexión, la cual está muy disminuida. El paciente tiene un Hallux Límitus y le he recomendado ponerle un implante de BioPro; dice que se lo pensará para después de las Navidades.






Otra paciente de mi hermano, presentaba dolor a nivel de las cabezad de 2º-3º y 4º metas. , mucho mas agudizado a nivel del segundo. Tiene una subluxación y lleva plantillas de ortopedia desde hace seis meses sin resultado. Mi hermano le ha realizado unos moldes para hacerle otras plantillas a ver si con estas se le pasa el dolor, y si no es así, le hemos propuesto osteotomías de Weill.







Ha venido a revisión la paciente que operé de dedo en garra y que dije no salí satisfecho de la intervención. No le duele ni molesta nada, ella está contenta, pero podéis ver por lo cual, yo no quedé satisfecho. Nada mas.

Mañana opero a una chica que me manda Miguel Ángel desde Ponferrada (León). Espero que todo salga bien pues el asunto es un poco delicado. Por hoy ya dejo esta entrada, que después del día de hoy estoy un poco cansado. Hoy casi llegamos a los 100 pacientes, exactamente 98, hace una temporada que no superamos los 100, algo a lo que ya estábamos acostumbrados.











3 comentarios:

Maktub dijo...

Es un orgullo saber que un español sea una autoridad fuera de sus país, aunque lo más seguro es que el Dr. Ponseti, se sintiera más americano que español. Descanse en paz Dr. Ignacio Ponseti.

Anónimo dijo...

Por si alguién piensa que la propuesta de Basas a "mariposa" de ofrecer un "final feliz" a sus clientes es una buena idea, que lo olvide; ya lo pensaron los chinos y, al menos en BCN, lo único que han conseguido es una estancia gratuita en los resorts de Instituciones Penitenciarias.

Fuera bromas. Es un buen ejemplo que soluciones cortoplacistas no son garantía de un éxito en los negocios. Cómo otras muchas disciplinas, la gestión económica no forma parte de los conocimientos de los actuales podólogos. Los servicios sanitarios no se basan exclusivamente en el precio, es sólo un factor más en la decisión de compra o no de nuestros clientes/pacientes. La confianza y estar por encima de sus expectativas (traducido: resolver sus problemas) son los factores de mayor peso en el momento de elegir un servicio sanitario cómo la podologia.

Si queréis mejorar vuestra cuota de mercado ofreced servicios de valor añadido (y no me refiero a masajes, ni felaciones...) en vuestras consultas: atención profesional y cortés, buenos accesos, amplios horarios de visita, limpieza, etc. También se puede ofrecer diferentes alternativas de precio en tratamientos ortopodológicos según el material (los consumidores valoran también la posibilidad de elegir).

Anónimo dijo...

Por si alguién piensa que la propuesta de Basas a "mariposa" de ofrecer un "final feliz" a sus clientes es una buena idea, que lo olvide; ya lo pensaron los chinos y, al menos en BCN, lo único que han conseguido es una estancia gratuita en los resorts de Instituciones Penitenciarias.

Fuera bromas. Es un buen ejemplo que soluciones cortoplacistas no son garantía de un éxito en los negocios. Cómo otras muchas disciplinas, la gestión económica no forma parte de los conocimientos de los actuales podólogos. Los servicios sanitarios no se basan exclusivamente en el precio, es sólo un factor más en la decisión de compra o no de nuestros clientes/pacientes. La confianza y estar por encima de sus expectativas (traducido: resolver sus problemas) son los factores de mayor peso en el momento de elegir un servicio sanitario cómo la podologia.

Si queréis mejorar vuestra cuota de mercado ofreced servicios de valor añadido (y no me refiero a masajes, ni felaciones...) en vuestras consultas: atención profesional y cortés, buenos accesos, amplios horarios de visita, limpieza, etc. También se puede ofrecer diferentes alternativas de precio en tratamientos ortopodológicos según el material (los consumidores valoran también la posibilidad de elegir).